Esta entrada se hace para informar una posibilidad muy eficiente de cocina a leña. En concreto, con una estufa cohete (o stove rocket) portátil.
![]() |
| Caja de embalaje, ´ muy práctica para guardar el modelo. |
Concretamente un modelo comercial: el stove tec. Pero en general se puede aplicar a los modelos de estufa cohete, muy eficaces y ahorradores: no sólo consumen poca leña, además ésta está compuesta de ramas finas o muy finas, inservibles para otro uso que no sea encender un fuego normal. Ello permite un gran ahorro de recursos forestales, pues con podas de setos o cercos vivos se pueden cubrir en gran parte las necesidades energéticas, con gran ahorro de tiempo en el acopio de leña.
Recordemos que una variante muy importante es la Estufa Justa, una estufa cohete no portátil y con una plancha para cocinar.
El modelo en concreto, consta también de una pequeña parrilla-cenicero y de la posibilidad de cerrar la boca de entrada de la leña y el cenicero (dejando una ranurita para la entrada mínima de aire) de modo que podríamos terminar de
cocinar una comida aprovechando las brasas y carbones finales, con el calor residual (muy práctico).
![]() |
| En el fondo de la caja, tras retirar la estufa, tenemos perfectamente integrados el cortavientos y la parrilla para apoyar la leña. |
![]() |
| Quitamos la tapa del hogar |
En primer lugar, este modelo en particular, si bien pesa bastante como para llevarlo al monte, si permite desplazarlo de forma sencilla dentro de la vivienda, o bien llevarlo en un vehículo en nuestras excursiones al monte, o a la playa.
Y por último le ponemos el cortavientos y la parrilla de apoyo.
Ahora vamos a encenderlo, y a comenzar a usarlo. Primeramente, en esta foto apreciamos la leña que utilizamos para iniciar el fuego: simples ramitas secas, hojas de pino, eta.
Hacemos fuego.
Al principio humea, todo hay que decirlo.
Pero una vez que coge temperatura, el fuego arde estupendamente, y la combustión es súper eficiente.
Aquí se puede ver un detalle nocturno del tiro espectacular que se consigue.
Cuando lleva ya un buen rato encendida, la temperatura de la superficie es bastante baja, gracias al gran espesor de material refractario del hogar.
Pero si tomamos la temperatura interior, esta sube espectacularmente. Aquí tenéis dos fotos, una al principio de encender, y otra posterior, con el fuego plenamente establecido. Esta segunda supera los 550ºC, que es el máximo valor que indica con regularidad el termómetro, pues a partir de esta temperatura, se bloquea y no da datos.
Cocinemos ahora una sencilla barbacoa utilizando una sarten como superficie de cocinar.
Aquí tenemos los restos de cocinar la barbacoa: los dos trozos de encina de pequeñas dimensiones utilizados para mantener el fuego no se llegaron a consumir del todo, sirven para otro plato.
El procedimiento es siempre muy similar: primero hacemos el fuego con la leña más menuda y seca. Al principio humea algo, pero en cuando coge temperatura, añadimos la leña de un grosor un poco mayor y el fuego ya avanza imparable.
Podemos además graduar bastante bien (hombre, no es una vitrocerámica, ni una cocina a gas) y utilizar una madera un poco más gruesa para mantener la cocción de forma prolongada y otras más menudas de forma simultánea, que en caso de necesidad nos permita avivar el fuego.
Además, al terminar de cocinar cualquier plato, podemos introducir las brasas y carbones en el centro del hogar, cerramos la entrada de este con la pieza cerámica y la chapa, y dejamos el tiro del cenicero abierto con un mínimo suministro de aire. Con ello prolongamos la cocción con un bajísimo consumo durante de 15 a 30 minutos.
Aquí vemos los restos del fuego. Corresponden a la elaboración de desayuno y comida. Los pequeños carbones residuales son por haber no haber dejado que se consumieran del todo.
Si dejamos que se consuma hasta el final, sólo hace cenizas, como apreciamos en la siguiente foto.
El manejo se aprende bien en una semana de uso, los tiempos de cocina son similares a los de una cocina de hierro fundido, pero con un gran ahorro de leña, tanto en kilos como en la tipología: se utiliza leña menuda, restos de podas, sarmientos de las viñas, todo vale.
Unos garbanzos se cocinan bien en dos horas y media.
Calentar leche, hacer café y tostadas es algo rápido y sencillo.
En este caso, utilizamos la sartén como plancha de cocina, pero en platos guisados se puede utilizar directmante sobre un puchero de dimensiones suficientes (más bien grande: unos 28 centímetros es el diámetro, pero puede ser menor o mayor.
El brocoli se hace en una hora.
Las judías en hora y media a fuego lento.
Veamos como se apaga: las últimas llamas, la elevada temperatura residual cuando apenas quedan algunas brasas. La estufa cohete es un modelo muy eficaz.
En conclusión: es eficaz y ahorrativa. Como críticas:
- Ganaría en practicidad con una plancha que permitiera cocinar al menos dos platos a la vez: lo más habitual en el uso cotidiano.
- La escasa autonomía con el modelo de suministro horizontal de combustible. Veo mas práctico un sistema de alimentación vertical o al menos inclinado.
Pero todo lo anterior es fácilmente subsanable. Incluyo un modelo en la entrada dedicada a los vídeos sobre estufas de mampostería con un atractivo modelo que podéis construir. Ahora bien, no lo podéis meter en el coche y llevar a cualquier lugar.
En mi opinión, esta entrada puede complementarse con las dos siguientes (que tratan el amplio tema de la cocina ecológica con leña, biogás y el sol):
- Cocinando con el sol: http://estufarusaenbenavente.blogspot.com.es/2013/03/es-posible-cocinar-con-el-sol-una_18.html
- La estufa Justa, la cocina solar y el biogás: http://estufarusaenbenavente.blogspot.com.es/2013_05_01_archive.html




















































