martes, 1 de abril de 2014

Agricultura sostenible para un mundo mejor. 3).- La biomasa.

Voy a intentar hacer una entrada muy sencilla y clara. Voy a seguir para ello un esquema tomado del diario "La opinión de Zamora".
 
Lo primero es aclarar que la biomasa es un material de origen biológico y como principales utilidades energéticas podríamos con ella:
  1. Producir electricidad.
  2. Producir calor: por radiación, ventiladores de aire caliente, etc.
  3. Ambas cosas.
 
Tenemos diversos tipos de biomasa:
 
  1. Residuos agrícolas: paja, tallos, hojas, la parte leñosa de la mazorca de maíz, etc. Es muy importante aquí señalar que estos restos son (pese a un proceso químico complicado) suceptibles de aprovechamiento en la producción de biocombustibles, reservando el grano para el consumo humano. Pero este es otro tema que trataremos pronto.
  2. Residuos industriales: todo tipo de cáscaras de frutos secos (de piñón, de almendra, de pistacho,...) huesos de aceitunas, los sarmientos subproducto de la poda de la vid, etc.Otra posibilidad son los restos de serrerías (virutas y serrines) y diversos tratamientos de la madera siempre que no lleven incorporados tinturas tóxicas, etc.
  3. De origen forestal. Restos de podas y clareos en las explotaciones silvícolas, restos que de por sí no tienen un uso maderable tradicional. Esto contribuye notablemente a evitar incendios, mantener en un estado adecuado y saneado muchas masas forestales, crean un empleo sostenible en zonas de difícil acceso. Se hace más rentable el aprovechamiento maderero al dar un contenido económico a ciertas tareas de mantenimiento necesarias (claras, podas, desbroces).
 
Bueno, y ¿qué tipo de residuos, qué formas tienen?:
 
Es muy variado: tenemos leña troceada, astillas, pellets, y lo visto de huesos de aceitunas o cáscaras trituradas, etc.
 
Todos estos residuos podemos utilizarlos de muy diversas formas:
 
  1. En chimeneas, estufas metálicas, cocinas económicas, calderas de alto rendimiento, estufas de mampostería, etc, para producir calor.
  2. En calderas específicas para astilla o pellet.
  3. En calderas policombustibles (leña-pellet, etc). Son más caras, pero más versátiles a la larga y te permiten utilizar en cada caso el combustible más económico, adecuado y cercano.
  4. En calderas para producción de electricidad o mixto electricidad-calefacción. Podemos rizar el rizo; actualmente una marca austriaca dispone de un modelo de caldera a pellets que combina un depósito acumulador de agua calentado con el sol con los pellets cuando éste es insuficiente y ADEMÁS PERMITE la PRODUCCIÓN de 1,5 Kw DE ELECTRICIDAD. Cuando esto se desarrolle más con biomasa nuestros hogares serán prácticamente autosuficientes (utilizando una pequeña batería para permitir el arranque).
 
Es más barata que el gasoil (pese al precio muy superior de la caldera, se amortiza rápido) pues el precio del combustible se acerca a la mitad del gasoil. En el caso de la astilla es de casi un tercio (el problema es la mayor necesidad de espacio de almacenamiento).
 
Se puede comprar en muchos establecimientos específicos o también cada vez más en los generalistas. Muchos establecimientos te surten en casa el combustible.
 
En su uso vamos a apreciar dos extremos de la biomasa.
 
  1. Una caldera de biomasa puede ser instalada por una gran cantidad de distribuidores autorizados. Su uso es muy sencillo (son automáticos y el encendido es eléctrico, tienen mando a distancia, la carga del combustible puede hacerse con un sinfin automatizado, dejan muy escasos residuos que se limpian de forma sencilla sacudiendo el cenicero, ...)
  2.  
  3. Una estufa rusa (el otro extremo) tiene un uso parecido al de una caldera de leña convencional con la comodidad de realizar solo dos cargas al día en lo más crudo del invierno, además puedes calentar ACS o toda la casa (de forma sencilla o compleja), cocinar y hornear, el calor es sanísimo, etc. Ciertamente la limpieza es menos cómoda y mancha más (el uso es el equivalente a la cocina económica o bilbaina o de hierro fundido de toda la vida).
 
Los residuos se pueden emplear como abono y sus emisiones de CO2 no aumentan el CO2 del medio ambiente pues derivan del uso de un recurso sostenible.
 
Actualmente en España el uso de los recursos de la biomasa se limitan a un 7% del total (es un dato que he recogido, pero puede ser corregido), queda aún un 93% por utilizar.
 
La biomasa, en todas sus posibilidades, es un recurso renovable, ecológico, creador de empleo en zonas periféricas y con menor desarrollo, complementario de otros usos, reduce la dependencia del sucio petróleo, es más ético pues cada país puede obtener la mayor parte del suyo sin necesidad de explotar otros países, ¿qué más puedo decir?.
 
De verdad, es muy recomendable y variado, desde una estufa rusa para una pareja joven a una caldera de pellet con carga automatizada para personas con problemas de movilidad tenemos una diferente serie de respuestas para diferentes necesidades.
 
La agricultura debería provecer muchos de nuestros recursos energéticos a base de una racional y ética utilización de los residuos agrarios y de una adecuada explotación de los recursos forestales. Bosques, cultivos y setos según cada parte del mundo deberían ser utilizados con racionalidad y respeto por el medioambiente y las generaciones venideras.
 
Espero que esta entrada sea muy sencilla de entender.
 
 
 
 
 

jueves, 13 de marzo de 2014

Agricultura sostenible para un mundo mejor. 2).- Alimentación sostenible.

"La investigación agronómica se ha medido para convertir al campesino en un bandido mas hábil en vez de en un productor de alimentos mejores. Se le ha enseñado como puede obtener ventajas en detrimento de sus descendientes, como puede hacer dinero con la fertilidad del suelo y las reservas de su ganado. Astucias similares en los negocios acaban en la bancarrota y en la agricultura aportan un éxito momentáneo. Pero la fertilidad no es eterna, la tierta se agota y la verdadera agricultura se muere"
Tomado del Testamento agricola de  sir Albert  Howard; padre de la agricultura biologica.
Esta es una lucha larga y tremendamente desigual. Vamos a perder, pero por esperanza y también por dignidad vamos a presentar batalla. Y no solo por dignidad; a la larga se nos ofrecen dos panoramas de futuro:
  1. Fin de nuestra especie por mala gestión de nuestros recursos.
  2. Supervivencia. Dos opciones se me ocurren posibles:
  • Conseguimos tal desarrollo tecnológico, que nuestros problemas pasados suenan rídiculos a nuestros oídos (futuros). No veo tan sencillo este futuro. Puede que exista una tecnología mejor, una energía abundante, barata e inocua; pero seguramente al entramado económico-financiero-militar no le interese. Harán lo posible por mantener el control de la banca y las fuentes de energía no renovables: mientras la banca permita controlar el crédito y  por tanto la inversion y el desarrollo, y las energías sean escasas, seguiermos en las mismas, con un tremendo control social, no evolucionaremos como especie y seguiremos esclavos de nuestros errores.
  • Tendremos un moderado desarrollo tecnológico, y tendremos que optar por subsanar los errores del pasado. Será un tiempo de ecología, justicia, redistribución, trabajo y corresponsabilidad. El lucro no será un fin en sí, desde el intimo convencimiento de la sociedad de que de esa manera no habrá paz social, ni justicia ni prosperidad, ni calidad de vida ni nada. PARA LLEGAR A ESTO, será necesario mucho sufrimiento, muchos graves errores previos (Fukushima, deforestación, cambio climático, pobreza, escasez) y también haber adquirido mucha información previa. Estos artículos o entradas pretenden contribuir a ello. Que tengamos 10.000, 100.000, millones de blogs y de gente PENSANTE e INFORMADA. Y que reflexionemos, debatamos y presionemos entre todos. Solo así tendremos éxitos.
El cambio parte de nosotros, de cada uno de nosotros. Ningún partido político hará nada por nosotros, son los "capos" de los prisioneros de la especie de campo de concentración en el que vivimos a diario. No son más que otros prisioneros con una categoría "especial", que nos vigilan a cambio de unas migajas.
Los verdaderos amos son otros, que infiltran a sus peones en toda corporación, entidad pública y privada, grupo de opinión (incluso en el 15M), etc.
Somos nosotros, todos nosotros, quienes debemos informarnos y tomar iniciativas en todos los aspectos y presionar a quienes tienen poder de decisión para que se vean obligados a cumplir con sus supuestas funciones originarias.

A continuación un extracto del artículo Alimentación sostenible de Jonathen A. Foley. Algunos aspectos son discutibles, como todo (yo no comparto todo lo que dice, por supuesto). Pero como toma de contacto con la realidad, y para establecer puntos de referencia sobre los cuales debatir, no deja de tener gran interés y ser un motivo de reflexión para todos nosotros.
    2).- ALIMENTACIÓN SOSTENIBLE
    (EXTRACTO-RESUMEN):

    Tres tremendos retos nos esperan:
    1. Garantizar la nutrición de los habitantes en la tierra terminando con las hambrunas.
    2. Duplicar la producción de alimentos en el 2050.
    3. Lograr lo anterior de modo sostenible reduciendo la agresión de los sistemas agropecuarios sobre el medio ambiente. La huella física de la agricultura es brutal sobre el medio, alterando el medio. El agua es cada vez más escasa y contaminada por abonos y plaguicidas (herbicidas e insecticidas). El fósforo y el nitrógeno aplicado en exceso genera zonas muertas en las desembocaduras de ríos, los lixiviados llegan a las costas y destruyen los caladeros. La agricultura supone el 35% de emisiones del dióxido de carbono. No solo hablamos de cultivar, transportar y procesar alimentos; también de la deforestación tropical, emisiones de metano por ganaderías y arrozales, emisiones de óxido nitroso en suelos abonados en exceso.
    Para ello deberíamos aplicar cinco estrategias de forma integral. Para llegar a un sistema de alimentación sostenible, debemos conjuntamente producir más, distribuir mejor y dañar menos. No vale ya un planteamiento excluyente de o producción o mantener el ecosistema.
    SOLUCIONES PROPUESTAS 
    1º).- Debemos detener la expansión de la agricultura.
    Especialmente en selvas y sabanas tropicales. Estas cumplen la vital labor de retener carbono y conservar la biodiversidad. Ello reduciría emisiones sin restringir en demasía la producción de alimentos.
    Hay muchas propuestas, una es el mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación. Se subvencionaría desde las primeras economías a los países tropicales la protección de sus selvas.
    Es preciso cambiar la política actual de biocombustibles.

    ((¿Como aplicar esto en mi zona geográfica?.  Está claro que aquí tenemos un exceso de tierras cultivadas. Intentar poner las pocas que quedan baldías en explotación sería un error. Al revés. Deberíamos dotar de una red de setos cortavientos, refugío de predadores para el control de plagas, amén de fuentes para otros recursos (fúngicos, caza, frutas, madera). Respetar los humedales con la función de depuración de las aguas -en mi pueblo hay tierras que fueron concentradas y hoy ni dan cosechas ni son humedales-. Aplicar aquí las retrogradas disposiciones de la reciente (nueva, pero retrograda) ley agricola que está a punto de salir en castilla y león es un error: no necesitamos explotar 10 tristes hectáreas más, debemos reforestar algo, y la manera más sencilla y que mejor interactúa con la agricultura y ganadería sería estableciendo una red de setos.))
    2º).- Eliminar las disparidades de rendimiento.
    Las cosechas solo han aumentado en un 20% los últimos 20 años.

    Para ello en principios debemos vencer obstáculos sociales y económicos.

    Más que mejorar la productividad de las mejores explotaciones, debemos mejorar el rendimiento de las tierras menos productivas (en muchas partes de América Central, Europa Oriental, África) utilizando mejores semillas y abonos, amén de un riego más eficiente.
    
    Sin abusar del riego y de los abonos, otros métodos nos permiten mejorar el rendimiento:

    Emplear cultivos de cobertura, con unas adecuadas rotaciones para reducir el uso de fertilizantes. Dejar los restos de las cosechas como nutrientes en el campo.


    3º).- Utilizar los recursos con una mayor eficacia.

    El uso de técnicas agrícolas más eficientes, como el riego por goteo, el acolchado para reducir las pérdidas de humedad, la mejora en la distribución del agua en los sistemas de regadíos.

    Al utilizar los abonos, se plantean dos problemas.

    Aplicarlos en su justa media, que no sean insuficientes y que no sobre y produzcan contaminación.

    Realmente los estudios muestran que en las zonas donde la revolución verde ha avanzado más, se puede reducir de modo espectacular el empleo de abonos y plaguicidas sin que por ellos los rendimientos se vean demasiado afectados (Concepto de la agricultura o producción integrada).

    ¿Cómo llevar a cabo estas técnicas?. Aquí los fondos públicos cumplen una función vital. El agricultor que recibe subsidios debe a cambio ser el primer mantenedor del sistema. Un funcionario "oficioso", pero con una actuación decisiva. A cambio de las ayudas debe reducir sus fertilizantes, mantener las reservas hídricas, gestionar sus purines, reciclar el exceso de nutrientes, restaurar los humedales para que fijen los nutrientes.

    Reducir el laboreo para evitar las pérdidas de nutrientes, aplicar la agricultura de precisión, utilizar técnicas de cultivo ecológico.


    ((En mi zona se trata de más de lo mismo; en general ya son bastante "productivas" -no olvidemos la excesiva contaminación con pesticidas y fertilizantes- gracias a los ínsumos que la actual PAC les procura. Sistema predador donde los haya, fuente de actual fortuna para nosotros (y futura hambre, no lo olvidemos, cuando la situación sea insostenible) y pobreza y competición injusta y desonesta con países con menor poder y recursos políticos y financieros (pues naturales tienen, solo que son depredados por nosotros y otros más). Aquí deberíamos innovar intentando producir un poco menos a cambio de utilizar muchos, pero muchos menos ínsumos (gasoil agrario, festilizantes y pesticidas) y de forma más segura sanitariamente. Introducir métodos alternativos e integrales (consultar el libro Las cosechas del futuro, de Marie-Monique Robin) que hagan interactuar agricultura y ganadería, explotación forestal (madera, residuos como biocombustibles, aprovechamiento fúngico).

    4º).- Disminuir el consumo de carne, principalmente de ciertos tipos de carne.

    Actualmente el 60% de los cultivos se dedica al consumo humano. Pero un 35% a la alimentación del ganado y el otro 5% a biocombustibles y otros. Se precisan 30 kilos de cereales para producir un kilogramo de vacuno limpio.

    Las carnes de ave y cerdo son más eficientes. Y también aquellas procedentes del ovino y bovino alimentadas con pastos de terrenos no aprovechables para la alimentación humana.

    Pequeñas modificaciones en la dieta, que nos lleven a consumir una menor cantidad de carne, y que además provenga de la ganadería extensiva serían decisivas.

    ((Si es que no es tan necesario ¡caramba!. En mi zona tiene sentido el ovino en extensivo, moviéndolo por el campo y dandole piensos y forrajes industriales solo en ciertas épocas en que el campo sea insuficiente. El resto de ganadería no es muy lógico. No es lógico el vacuno, pues los pastos no son adecuados y deberíamos utilizar las tierras de regadío para producción de alimentos humanos. La avícola podría ser posible en extensivo y combinando una producción mixta hortofrutícula-avícola: las aves engordan o ponen siendo alimentadas con piensos naturales, frutas pasadas y el pasto que encuentran en la tierra. A la vez abonan, escarban y acaban con las plagas de la explotación de frutales -ahorro de ínsumos: pesticidas, fertilizanes, alguna labor de grada-. La porcina tampoco, a no ser que dispusieramos de extensiones de encinares para engorde con hierba y bellota -que no tenemos- y gestionásemos sus purines para producir abono y  biogás).

    5º).- Reducir los desechos.

    Se pierde un 30% de los alimentos (se estropean, son consumidos por parásitos,...)

    En los países pobres el problema está en el productor, que debe mejorar sus almacenaje, conservación y distribución.

    En los países ricos el problema esta en el consumidor, las come en exceso, se despilfarra y tira en demasía.

    Cualquier progreso en este aspecto supondría un enorme avance en la eficiencia.

    ((¡Lo que podemos despilfarrar en nuestras casas, es demencial!. Yo veo en la calle en Benavente a gente cogiendo alimentos (¡aquí, "en el primer mundo"!)  de los supermercados -que están en perfecto estado, pero a punto de pasarse de fecha- de la basura montando peleas. Eso debería gestionarse de otra forma, porque insulta la inteligencia y al espíritu humano. Debería ser gestionado todo por medio de una red asistencial y utilizarse como alimento para familias desfavorecidas, con control y evitando desordenes y molestias para los vecinos. Todos esos productos en perfecto estado que desechamos nosotros y los supermercados))

    APLICACIÓN CONJUNTA DE LAS ANTERIORES ESTRATEGIAS:

    Debemos utilizar una estrategia conjunta e integral para una mayor eficacia nutricional, social y ambiental. Para ello, deben mantenerse las aportaciones positivas de la revolución verde y la agricultura industrial, introducir las innovaciones de los sistemas alimentarios locales, agricultura ecológica.

    Tomar las mejores ideas de cada uno para configurar una red de sistemas agrícolas locales bien adaptados a sus recursos hídricos, climáticos, amén de ecosistemas y cultura de la zona.

    Estos deberían interconectarse mediante una eficaz red de transporte y distribución.

    El trabajo de los agricultores y ganaderos, compensados por un adecuado sistema de subvenciones sería vital en ello.

    Un mecanismo adecuado (señalan algunos) sería aplicar un sistema de CERTIFICADOS DE CALIFICACIÓN CRECIENTE, que diera puntos adiciones por incorporación de técnicas favorables y se detraerían puntos por prácticas deficientes, costes ambientales y sociales.

    En la zona templado cultivaríamos cereales sostenibles, además de hortalizas y tubérculos. Cítricos y café sostenible en los trópicos. Todo ello con información precisa sobre el origen y producción, para que el consumidor tenga todos los conocimientos precisos.

    martes, 18 de febrero de 2014

    Agricultura sostenible para un mundo mejor. 1).- La conservación del suelo.

    Vamos a intentar aportar una serie de reseñas o comentarios breves sobre aspectos de la actual gestión del sistema agro-industrial-alimentario, citando bibliografía con el fin de que cualquier persona pueda leer el artículo o libro entero en el que me baso si está interesado.
    Tengo un artículo-¿ensayo? extensísimo que se va a ser demasiado farragoso de leer, de modo que voy a publicar reseñas más breves, dando la información en pildoricas, para que el lector no se agobie y siga leyendo y así contribuir mejor a la creación de un debate-estado de opinión o como quiera llamarse.
    Primero: DECLARACIÓN DE INTENCIONES:
    Lo único que se necesita para que el mal triunfe
    es que
    los hombres buenos no hagan nada.

    Edmund Burke


    Hay FALACIAS, que a base de repetirse, y sin demostrarse positivamente en ningún momento, acaban por ser aceptadas como verdades inmutables, ciertas, seguras, casi sagradas.

    En agricultura y ganadería mucho hay de esto. Y es algo peligroso, muy peligroso para todos nosotros. La ignorancia es un riesgo mucho mayor de lo que aparenta.

    Debemos acabar con ciertos mitos, muy perjudiciales para nosotros como especie. Para ello debemos emplear tiempo y dinero en investigaciones serias sobre lo que hacemos y sobre lo que deberíamos hacer para satisfacer nuestras necesidades alimentarias presentes y futuras manteniendo intacto (y mejorando) el legado que recibimos.

    Investigación y desarrollo son piedras claves en nuestra seguridad alimentaria futura. Y debe ser financiada con dinero público, para evitar las penosas e interesadas injerencias de las multinacionales. Si se destinara una pequeña parte del presupuesto que se destina a temas armamentísticos en la investigación alimentaria, otro gallo nos cantaría.

    En esta serie de entradas incluyo extractos, adaptaciones de artículos científicos, y opiniones sobre el amplio tema de la agricultura, ganadería, sus relaciones con el medio ambiente y la conservación del mismo, así como la producción industrial.

    Quiero intentar SER ECLÉPTICO EN LO POSIBLE Y EVITAR EL DOGMATISMO A ULTRANZA QUE NO LLEVA A NINGÚN SITIO. Aprovechar lo bueno de cada sistema en la medida en que sea compatible y posible, por tanto. Ver que es lo bueno de la agricultura convencional (¿mejor llamarla agricultura de mercado?) fruto de la revolución verde y lo bueno de la ecológica e intentar aprovechar ambos.

    Quizás el camino (de momento, y hasta que no encontremos algo mejor) sea el de la agricultura o producción integrada, que es un sistema de producción que utiliza aspectos de la agricultura industrial convencional y de la ecológica. Es una tipología productiva intermedia que permite productos agroquímicos de síntesis (fertilizantes, pesticidas) pero haciendo un uso mínimo de ellos (sólo permitidos si no hay alternativas viables), restringido además en las normas técnicas específicas de producción para cada cultivo.

    Busca compatibilizar la suficiente producción alimentaria con la protección y mejora de los recursos naturales, conservar el suelo, el paisaje y el medio ambiente, así como mantener la diversidad genética.
    1).- LA CONSERVACIÓN DEL SUELO
    (Esquema: DIVERSOS ESTUDIOS CIENTÍFICOS VINCULAN LA AGRICULTURA A LA DESTRUCCIÓN DEL SUELO, Y ÉSTA A LA DECADENCIA DE DIVERSAS CIVILIZACIONES AGRARIAS EN EL PASADO)

    ¿Por qué es preciso conservar el suelo? Veamos unas muy fuertes razones.

    Un inconveniente del laboreo tradicional es erosionar el mantillo. Facilita la acción del viento y de las pendientes.

    Estudios del geólogo Arjun Heimsath, de la Universidad estatal de Arizona, las velocidades de generación de suelo va den 125 a 330 años por centímetro, en las zonas templadas de la costa californiana y el sureste australiano.


    Las laderas vírgenes en zonas tropicales y templadas tienen un suelo de 30 a 90 centímetros de espesor. Su generación oscila de 0,25 a 2,5 centímetros por siglo; el ritmo erosivo es de varios centímetros por siglo. Las estimaciones muestran que la eliminación por laboreo de la capa edáfica oscila entre unos centenares y un par de milenios. Coincide esta estimación con la duración de las principales civilizaciones agrarias (exceptuando los valles fluviales fértiles, que reciben aportes anuales); estas duran de 800 a 2000 años de promedio.

    Es muy clara la necesidad de conservar los recursos para los futuros pobladores de la tierra, y para ello debemos buscar alternativas.

    Estudios realizados en 1993 por investigadores de la Universidad de Kentucky mostraron que el cultivo sin labranza reducía la erosión en más de un 98%; recientemente, investigadores de la Universidad de Tennesee informaron que el cultivo sin labranza en el tabaco reducía la erosión en un 90%.
    Investigadores de la Universidad de Cornell hallaron que los daños por la erosión del suelo costaría a EEUU 44.000 millones de dólares anuales y se precisaría 6000 millones anuales para mantener el equilibro. Encontraron que por cada dólar invertido en la conservación del suelo se ahorrarían 5 dólares futuros. La mejor estrategia es conservar, mantener el suelo, en vez de restituirlo a posteriori.


    Bibliografía:

    • Agricultura sin labranza por David R. Huggins y John P.Reganold.
    • La buena tierra, por David R. Montgomery.


    ¿Posibles soluciones-respuestas al problema de la pérdida del suelo?:
    a).- Agricultura sin labranza: luces y sombras.
    (Esquema:
    • EL LABOREO TRADICIONAL FACILITA LA EROSIÓN DEL SUELO -PÉRDIDA DEL MANTILLO- POR EL VIENTO Y EL ARRASTRE DEL AGUA.
    • EL CULTIVO SIN LABRANZA MINIMIZA ESTOS EFECTOS. PERO EL ALTO PRECIO DE LA MAQUINARIA, EL DIFÍCIL APRENDIZAJE INICIAL Y EL MAYOR USO DE PLAGUICIDAS DIFICULTAN SU ADOPCIÓN GENERALIZADA)

    Del palo para agujerear el suelo, pasamos al arado de cincel, después a la tracción animal del mismo (6000 a.C). La reja del arado llegó en el 3500 a.C. En el XI d.C. la vertedera tras la reja. Las innovaciones se disparan en el XIX. John Deere inventó un arado de vertedera de acero que ´"podía" con los terrenos más fuertes y pesados. En el XX, con la revolución verde la progresión es geométrica siendo la labranza cada vez más profunda.
    Pero la sequía en EEUU durante la década de los 30 evidenciara los fallos del sistema: el viento arrastró el mantillo dejando propiedades arruinadas. Dará lugar al movimiento de conservación de suelos. Edward Faulkner cuestionará la necesidad del arado profundo, y con el desarrollo de los herbicidas, y sembradoras especiales será posible el cultivo sin labranza.
    En un cultivo tradicional, primero se labra con arado de vertedera, enterrando la mayoría de los residuos. Después se pasan los discos para alisar, se siembra con cultivadora, se labra con rastra para allanar, se siembra, se aplica herbicida, se labra cultivando entre líneas y por último se cosecha. Nueve pasos nada más y nada menos, volteando e invirtiendo además las capas del suelo, de modo que el matillo se mineraliza.
    En un cultivo de conservación se labra con cincel enterrando la mitad de los residuos, se labra con cultivadora, se siembra, se aplica herbicida, se pasa una cultivadora de líneas y se cosecha. Seis pasos. Los cinceles sólo fracturan el mantillo.
    En un cultivo sin labranza se aplica herbicida, se siembra con una sembradora especial, se aplica herbicida de nuevo y se cosecha. Cuatro pasos. La sembradora especial sólo abre surcos de 1-8 centímetros de ancho donde caen las semillas perturbando el suelo mínimamente.
    Veamos ahora las luces y sombras de este sistema:
    Ventajas:
    Contribuye conservar y mejorar el suelo, ahorra combustible al disminuir el número de pasadas (ahorro económico entre un 50-80% de combustible y entre un 30-50% de mano de obra), secuestra dióxido de carbono al estar el suelo cubierto un porcentaje mucho más alto y durante más tiempo y retiene agua al dejarse en el los restos de cosecha que facilitan la infiltración del agua y frena la escorrentía (más agua: más cosecha, menos contaminación al arrastrar menos abonos y plaguicidas)
    pero notemos sus desventajas (sombras del sistema):

    ...requiere una maquinaria muy cara, la fase de transición a la misma es difícil (entre otras cosas requiere al principio -primeros cinco años- una mayor cantidad de abonos nitrogenados), el uso de herbicidas es mayor -menor seguridad alimentaria en ciertos aspectos-, el suelo tarda más en calentar y por tanto la germinación es más lenta.
    Actualmente destacan en la utilización del mismo: EEUU, Brasil, Argentina y Australia. Por contra, en Europa no se promueve demasiado, dejando pocos incentivos para los agricultores, además de las restricciones al uso de plaguicidas. En África y Asia es difícil adoptar estas técnicas pues faltan capitales para asumir el gasto en maquinaria, y otros insumos de la revolución verde. Además suelen aprovechar los residuos de las cosechas para animales y como combustibles.
    Bibliografía:


  • Agricultura sin labranza por David R. Huggins y John P.Reganold.
  •  



  • La buena tierra, por David R. Montgomery.


  • b).- Cultivo en línea clave (o agricultura REGENERATIVA).

    En los años 50 en Australia, Yeomans desarrolló un sistema encaminado a evitar la erosión, controlar la desertificación por medio del uso racional de los recursos: agua, relieve, clima, árboles, ganado, con un enfoque integrador. Implica un rediseño del paisaje agrícola y consigue regenerar la tierra. Es muy original y se denomina Línea Clave o Diseño Keyline.

    Este método crea suelo, aprovecha el agua, estabiliza el clima, aumenta la rentabilidad de la agricultura sostenible, enriquece el paisaje y secuestra CO2.

    Estudia el paisaje ("lee el paisaje") buscando las líneas naturales del agua, el relieve y como redistribuirla (construyendo líneas artificiales de agua: pequeños embalses, canales de desviación y riego) de modo que apenas se pierda almacenándola en la misma tierra y en pequeños embalses. El suelo mejora manteniéndolo fértil y biológicamente activo aumentando por tanto su contribución en el secuestro del CO2 (más plantas y más raíces) .

    Para ello es vital identificar el punto clave (Keypoint) entre la forma convexa de la parte alta del valle y la parte cóncava de la parte inferior.

    No sólo se aplica a suelos con pendiente. Se basa en lograr aprovechar toda precipitación caída retardando lo máximo posible su evaporación. Esto es lo fundamental del sistema. Para ello, determinada la línea que pasa por el punto clave de cada sector, se hace la última labor en paralelo a ésa. Al sembrar se sigue la línea clave quedando el terreno como se ve abajo. Los pequeños rincones no trabajados se cultivarán igualmente.

    grafico2
    Fuente: Yeomans, PA.. 2008

    El agua de la lluvia se desliza desde las vaguadas a las crestas en vez de caer directamente: se aumenta el tiempo de infiltración en el terreno. No se sigue exactamente entonces el contorno: la idea básica es que como resultado del replanteamiento del terreno, la labor tiene una pequeña inclinación de las vaguadas a las crestas.

    En la última labor se emplea el arado yeomans, que favorece la absorción, aumentado la fertilidad.

    Línea clave. Fertilidad por absorción de agua
    El primer requisito es realizar un laboreo superficial, mezclando al máximo la vegetación en los primeros centímetros de tierra. Algo del subsuelo debe abrirse para absorber rápidamente la humedad. El oxígeno y otros elementos vitales absorbidos contribuirán a transformar el subsuelo en un suelo vivo.

    pasadasyeomansplow

    Con este arado yeomans, se cultiva a mayor profundidad del terreno sin invertirlo y dejando un fondo irregular: el suelo no se divide en una capa superficial cultivada y otra profunda compacta e inútil. Queda además una superficie rugosa, facilitando la entrada de las precipitaciones reduciendo las pérdidas por evaporación. Los materiales más finos se depositan debajo.

    AÑOS EMPLEADOS EN EL PROCESO DE CONVERSIÓN.

    En el proceso que Yeomans llama "de conversión" se pasa de una agricultura "por extracción o minera" a otra "de fertilidad por absorción de agua"

    Dentro de los inconvenientes de este sistema, está el hecho de que no puede ser aplicado a todo tipo de terrenos, los muy pesados dan problemas, pues se acaban impermeabilizando.

    El primer año se cultivan unos 20-18 cm con un arado cincel tipo chisel ("Graham plow"), uno de reja quitando las vertederas y con menos cuchillas. Pero es más adecuado el diseñado especialmente por yeomans. El típico cultivador no sirve porque no pasa de los 10 cm.

    Los surcos se separan a 30 cm y las púas con de 5cm de ancho. La velocidad de trabajo es reducida (5-8 km hora).

    Primera etapa, se trabaja a una profundidad de 7-11 cm siguiendo el contorno marcado, en la segunda pasada se hace a más profundidad (llegando a esos 18-20 cm) y a la misma velocidad. Si no se consigue, pues una tercera labor.

    Si llueve mucho se pasa otra vez siguiendo la línea clave. Si ya está sembrado, se hace igual pero separando los cinceles a 60cm (se destruye algunas plantas, pero se airea).

    La humedad descompone durante más tiempo el rastrojo.

    Segundo año. Se trabaja 2-5 cm más profundo. Con una sola labor y poniendo cuchillas "pie de pato", pero muy pequeñas a 7 cm de profundidad para mezclar vegetación y así se descomponga y controlar las malezas. Se mantiene el suelo al estar el fondo surcado de forma irregular.
    Problemas iniciales: competencia por la humedad, aire y nitrógeno apareciendo el cultivo amarillento en las primeras fases. En pocas semanas, con humedad, aire y calor se queda fijado el nitrógeno y el cultivo mejora.

    El control de la flora arvense se hace al cultivar después de cada cosecha antes de que produzca semilla con púas y cuchillas para maleza.

    No se incrementa la cantidad de siembra para ahogar las malezas y se adapta: en zonas más secas se distancia los cinceles a 70 cm para evitar pérdidas de humedad. Las cuchillas para malezas trabajas 7 cm debajo de la superficie..

    El límite de 40 cm de profundidad se alcanza a los 3-5 años y después se reduce a 23 cm. Se ajustan las cuchillas para malezas debajo de la superficie (12-15 cm) y se seguirá a profundizar los cinceles de 2-7 cm por año y así otra vez.




    Bibliografía:
     

    • Cosecha de agua y tierra. Diseño con permacultura y keyline. por Eugenio Gras.
    • Web Lineaclave.org.

     

    

    domingo, 17 de noviembre de 2013

    Un pequeño bosque, de encinas y robles, en Benavente (otoño)

    Hojas del peral silvestre.
     
    Últimos de noviembre, primeros de diciembre, ultimos de abril y primeros de mayo son las fechas en que los colores del bosque lucen más espectaculares.
     
    Bellotas del roble.

    El serbal típico de nuestra zona (sorbus domestica) tiene una coloración espectacular a mediados de noviembre.
    Enmarcando el quejigo, después un pequeño (y de sabrosos frutos) madroño, luego una oscura encina, quejigos y rebollos al fondo y alcornoque a la derecha.
    Madroño con frutos.

    Frutos del madroño.

    Serbal amarilleando.

    Castaño y quejigo
    Los quejigos amarillean entre las encinas y los pinos. Los rebollos ya presentan tonos ocres.
    Algunos (nogal a la izquierda, nogal que no riego, y cerezo a la derecha) han perdido todas las hojas, pero el resto las mantiene cambiando sus colores.
    Alcornoque a la izquierda y quejigo a la derecha.
    Las gallinas picotean felices...

     






     
     
    Con esta serie de fotos, pretendo concienciar a aquellos que vean esta entrada, como es posible crear un bosque, sin regar, en una zona de clima mediterráneo continentalizado (con una triste media de 420 litros anuales) y que este no tiene que ser necesariamente una triste serie de pinos piñoneros y alguna encinita. Podemos tener una variedad sorprendente de colorido en otoño y primavera, una gran riqueza y diversidad. La tierra no tenía nada más que hierba hace 10 años, y sólo era buena para garbanzos, digamos por tanto, que su calidad no era mucha. 
    La cencellada en las hojas de las encinas.
     
     
    No os dejéis engañar, ES POSIBLE. Como prueba, estas fotos. Si queréis saber más, podéis entrar en el enlace que está en la parte inferior de la entrada, debajo de la foto recortada.
     
    Enlace directo al árticulo del bosquecillo de encinas y quejigos: http://estufarusaenbenavente.blogspot.com.es/2013_04_01_archive.html









     

    viernes, 25 de octubre de 2013

    Variante sencilla de la estufa rusa. Una pequeña revisión.

    Enlace directo a la entrada "Una estufa rusa en Benavente", con todas las reactualizaciones:
    http://estufarusaenbenavente.blogspot.com.es/2013/05/una-estufa-rusa-en-benavente.html

    Ya han pasado siete meses desde que saque el primer pdf con el modelo de estufa rusa adaptada al clima mediterráneo continentalizado, que con un sólo fuego calienta una pequeña vivienda y el agua caliente sanitaria, tiene placa de cocción y dos hornos de distinta potencia.

    Es el momento de hacer una pequeña reactualización de la información contenida en el documento (el famoso restyling hablando de automóviles). Y sólo voy a hacer eso en los siguientes apartados:

    1.- Una explicación más detallada de las diversas posibilidades al diseñar la zona del hogar (desde la forma más sencilla con toma de aire en el cenicero y grieta para gases lastre hasta repartir muy bien en aire entre un cenicero más exiguo y abundantes salidas de aire secundario).
    2.- Alguna indicación sobre como sujetar mejor la puerta del hogar.
    3.- Una explicación y adaptación mejor en la zona de la subida de la segunda campana al recorrido final, y cómo sujetar la paila de la segunda campana, que veo ha generado dudas o no resulta claro para muchas personas.
    4.- Algunas precisiones sobre rendimiento térmico (para que la gente no se haga falsas espectativas), calidad de materiales disponibles en cada lugar, grosores, uso y duración de la misma según la temperatura superficial.
    5.- Alguna puntualización sobre el posible uso de la paila de la primera bajada de humos, lo limitado de su aplicación (a ciertos supuestos) y el énfasis que pongo en que el diseño básico que aparece en el siguiente croquis, es el más adecuado (en mi opinión) para este modelo.

    Y ¿por qué hago sólo un "restyling" y no un nuevo documento?

    Fácil...

    Estoy investigando otras opciones (ya las tenía presente en el momento de sacar en anterior pdf) y aún me falta desarrollo. Pretendo ver si merece la pena:

    1.- Acoplarle un hogar tipo rocket stove o estufa cohete.
    2.- Ponerle sobre el mismo, un quemador policombustible tipo pellet (pero que queme también cascara de piñon, almendra, nuez, hueso de aceituna, astilla, pellet, casca de piña, etc y que este sea "de quita y pon" de modo que podamos elegir entre como combustible entre leña convencional, o lo anterior.

    REPITO: con el tiempo, veo que debo hacer algunas puntualizaciones y explicar mejor algunos puntos que quizás queden un poco confusos en el pdf (gracias a las cuestiones que me han planteado algunas personas, o a las relecturas que he hecho del mismo).

    La idea que me movía era hacer algo sencillo, relativamente fácil de autoconstruir, muy versátil, adaptado a nuestro clima (para el cual no tenemos modelos específicos) y lo más barato dentro de lo posible.

    En el pdf incluí otras opciones a mayores, principalmente con afán de ilustrar y de orientar en lo posible a personas con mayores necesidades (y también mayores recursos).

    Pero realmente, yo pretendía hacer un modelo muy sencillo y barato. En parte lo que conseguido, pero sólo en parte. Modelos más sencillos y baratos son las stove rocket mass heater o estufas cohete de masa térmica. Por 80-100 euros puedes hacer un modelo que caliente una pequeña vivienda y utilizar el bidón como plancha de cocción. El mío me costó unos 700 euros, de los cuales la mayor parte fueron destinados a las partes metálicas. Por lo tanto no puede competir ni de lejos en economía, y eso es algo que intento solucionar. Pese a ser muchísimo más barato que una estufa rusa convencional, no se acerca a las stove rocket.

    No he dejado de darle vueltas.
    • Una idea es hacer las puertas de limpieza números 8, 9 y 12 con un ladrillo, o bien con hormigón y un asa de tetracero o cable metálico, pues tan solo precisan moverse una vez por temporada para limpiarlas.
    • Otra sería hacer los tiros a, b y c con una placa cortada de la misma pieza y encajada sobre los ladrillos recortados con la radial.
    Ahorraríamos unos 100 euros, y perderíamos bastante comodidad.

    • Podríamos además sin problemas utilizar ladrillos rotos, o fragmentos o reciclar ladrillo viejos. Y luego completar la masa térmica con un mortero bien mezclado de arcilla, arena y paja muy finamente picada para que no agrietara.
    Así ahorraríamos unos 50 euros más.

    Seguimos sin poder competir con la stove rocket (salvo en versatilidad) tendríamos 550 euros frente a 100.

    Ahora, el horno superior, numerado con 11, la paila superior nº 10 y la puerta del horno inferior, donde se ubica la placa de cocción, son irrenunciables sin perder las características de este modelo.

    El horno superior, está hecho de chapa de 2 milímetros. Se puede hacer con ladrillos refractarios, normales o adobes. Problema, si haces más espesas sus paredes, su temperatura será inferior y no funcionará bien como horno (más bien como calientaplatos) salvo que estés en pleno invierno y utilices dos cargas al día bien fuertes. Perderías versatilidad.

    La paila te supone agua caliente segura (si la vacías la desinfectas rápidamente con los humos que pasan por ella) varias veces al día. Es barato, pues no precisa un depósito mayor y muy adecuado para personas con recursos limitados. Bien vale gastar aquí una pequeña cantidad extra en este apartado.

    La puerta nº 5 permite utilizar el hueco donde se ubica la placa como un eficaz horno, y además regula estupendamente las pérdidas que se producen por el mismo, aumentando la duración de su radiación. Es muy útil también.

    Ahora vamos a la puerta nº 7 o del cenicero (necesaria, es la toma de aire). Se podría instalar una caja metálica y meterla y sacarla. Pero el precio sería similar.

    La puerta del hogar nº 6 y la chapa de cocción son muy importantes, conviene que sean de buenos materiales, mejor hierro fundido.

    TRANSFORMACIÓN EN UNA STOVE ROCKET

    En estos últimos puntos tenemos un opción diferente y muy atractiva que llevo tiempo madurando: transformar el hogar de la típica estufa rusa de doble campana en un hogar de una stove rocket o estufa cohete. Además podemos hacerlo compatible con un quemador de pellet (más bien multicombustible; que queme cascara de piñón, de almendra, de pistacho, hueso de aceituna, cascara de piña, etc). El quemador es móvil y puede ser retirado.

    De esta forma, por un precio similar al modelo que he diseñado, podríamos tener un quemador policombustible (en el caso de que autoconstruyéramos el quemador, o nos lo hicieran a buen precio). Recomiendo consultar la entrada dedicada a los VÍDEOS, allí viene un estupendo ejemplo.
    Esta es la idea. Y sobre el quemador del lado derecho podríamos acoplar un quemador de pellet.

    Es una idea que en verdad me atrae, estoy calculando y planeando como hacerlo. Como aún no lo he desarrollado plenamente (cuestión de dinero y tiempo) dejo caer la idea por si alguien es hábil y la termina de desarrollar. Yo pondría la abertura del hogar en la pared derecha y la chapa de cocción en el mismo lugar.

    Sería una verdadera estufa policombustible: podemos quemar cualquier madera (no muy gruesa, ese sería su problema) podas de setos y gran variedad de combustibles (lo dicho arriba). Además pretendo experimentar poniéndole una pequeña válvula para el arranque el frío, una salida de aire secundario, la grieta para evacuación de los gases lastre de las rusas de doble campana.

    Pero ello lo estoy haciendo a mi ritmo. No quiero dinero de nadie porque así investigo lo que me parece y como me parece. Si quiero dejar la idea ahí por si alguien la desarrolla antes.

    Recomiendo consultar con el grupo del Facebook "Mar del Fuego" a los interesados en las stove rocket, pues se ocupan muchísimo de estos modelos.
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    CONFIGURACIÓN BÁSICA

    Pretendo que en el modelo básico, sea simplemente así:


    ¿Por qué?. Porque es muy barato y versátil. De hecho, cuando la construí era esto lo único que me planteaba. Con este esquema, ahorramos dinero en costosas instalaciones y leña con la ayuda del calentador solar autoconstruido que indico en el pdf citando a su creador. Incluso podríamos prescindir completamente de la electricidad (elevando el agua al depósito superior manualmente, o por otros medios).

    Es barato, eficaz y sencillo. Esto me gusta.

    El único problema es que el depósito solar precisa una buena higiene para evitar el riesgo de la legionella. Actualmente existe la posibilidad, de desinfectar periódicamente el depósito solar con OZONO. Para ello se precisa una batería, además del aparato en cuestión. Me estuvieron informando en Gaélica Solar, y también he leído bastantes cosas en internet. De no ser así, a vaciar y a limpiar con frecuencia el depósito por seguridad.

    Algunas personas me han consultado, y poderse, se pueden hacer muchas cosas. Puedes por ejemplo, poner una paila en la primera bajada y ese agua acumularlo en un depósito acumulador estratificado por medio de un circuito que además mantenga la temperatura adecuada en el retorno del agua fría (por encima de 55ºC) para evitar corrosiones en la paila. De esta manera, podríamos aprovechar mejor la paila para el ACS, la calefacción por suelo radiante o radiadores, etc. Pero es muy caro, complejo y al alcance de pocas personas.

    No me parece adecuado para este modelo, pues la paila tiene una pequeña potencia y sólo compensa en modelos mayores. En el caso de que alguien incluyera la pequeña paila en mi modelo, recomiendo solo para dos o tres radiadores en el caso de tener esas dos estancias separadas de la estufa de modo que no pudieran calentarse de otro modo. En caso contrario, en verdad, interesa mucho más un modelo mayor, con más potencia y prestaciones, el anterior, en general no sería rentable.

    He estado tentado de incluir un pdf con dos modelos que tengo casi desarrollados: uno de 24,5 Kw (6,5 por radiación y 18 de potencia al agua) y otro de 13,5 Kw (5 más 8,5). Pero es más de lo mismo, modelos caros, que GASTAN MUCHA LEÑA en un mundo falto de recursos. No es este el camino. Además, una persona que le interese el tema e investigue puede desarrollarlo por si, pensemos por tanto, en personas con menos medios, menor acceso a la información, que si pueden necesitar un modelo más sencillo y modesto.

    Ahora estoy investigando en este modelo:

    Combina una cámara de combustión rocket con inyectores de aire secundario, además de la toma de aire primaria, e incluye un banco caliente. En la variante sencilla renuncia al horno superior, manteniendo la placa de cocción-horno inferior. Pero se puede incluir el horno superior en un modelo más grande.

    Para más detalles consultar la entrada: "Una estufa rusa en Benavente" en el mes de mayo, donde cuelgo todas las actualizaciones del modelo.

    domingo, 20 de octubre de 2013

    Huerta tradicional versus huerto en bancales elevados

    
    Cultivando en bancales elevados

    La ambivalencia de los refranes:






    Si a tu hombre quieres muerto, ponle un huerto.

    ...pero también:

    
    Si quieres ser feliz una hora, emborráchate. Si quieres ser feliz un día, mata al cerdo. Si quieres ser feliz una semana, haz un viaje. Si quieres ser feliz un año, cásate. Si quieres ser feliz toda la vida, ten un huerto.

    Bueno, con esto, cada uno tiene razones para defender la postura que más le interese.

    Si hubiera tenido que hablar de este tema hace un año, no faltaría en mi rostro la sonrisilla socarrona del descendiente (nieto y sobrino) de agricultores, posiblemente milenarios.

    Huerta tradicional

    Tenemos huerta, pues así podemos llamar a una parcela de 1000-1500 metros de regadío, que de huerta tiene el nombre (que no el suelo). En mi pueblo había alguna zona de vega, y otras muchas que eran de secano, y al hacerlas de regadío, cambio su cultivo. Pero el suelo de esta parcela es del segundo grupo.

    Pero ya sabemos el refrán: el abono no es santo, pero hace milagros...
    Además, fue rellenada en algún momento con restos de derribos. Pero la heredamos de mi abuelo, de modo que el aspecto sentimental aún nos tira. Recuerdo bien a mi abuelo, ya de jubilado, trabajándola con el macho (mulo) para entretenerse. Utilizando el arado romano y otro ligero de vertedera, cogiendo escarabajos de la patata con la mano y metiéndolos en un bote para luego eliminarlos. Almorzando en la tierra las sopas de ajo, la tortilla y el chorizo, y vino...

    Mi padre la compartió durante años con algunos amigos de infancia, de modo que no pude utilizar aquella parte que me interesaba más.

    Bueno, abreviando, cultivo unos 200 metros de esta, y mejoré el terreno con un camión de tierra. Esta tiene una mezcla de tierra de huerta y tierra normal. El hombre que me lo vendió me aseguró que era segura sanitariamente, y es la que se usaba en la zona. Le añadí después otro medio camión de la mezcla de tierra de huerta, tierra normal y arena que se usa para los céspedes de la zona. Esto sólo lo hice en una parte de la huerta.
    Parte del huerto que cultivamos por el método convencional.

    Lo de mejorar la huerta, es porque su suelo es muy arcilloso y cascajero a la vez. Tiene cantos de río muy gruesos, que cuando se unen por efecto de la arcilla al secar, aquello parece hormigón. Bueno, que se suda cavando, te salen bojas (ampollas) y te pones cachas sin pasar por gimnasio de moda.

    Surcos que quedan después de pasar las rejas. Como se ve por los restos de vegetación, no paso el arado de vertedera, solo el chisel (una concesión a la agricultura conservativa)


    Al añadir el camión, mejoró bastante su textura. Aunque aún da problemas cuanto (por ejemplo) pones judías, y el terreno se moja. Se forma una costra arcillosa, menos fuerte que antes, pero que impide la nascencia de muchas semillas. Éstas se acaban pudriendo. Cuando el terreno pierde tempero, se cava malamente (aunque también mucho mejor que antes).
    Aperos preparados para sembrar (tapar) patatas.
    Como dispongo de un pequeño tractor, dejo la huerta la mayor parte del tiempo cubierta con vegetación, y después paso el mismo por aquellos surcos que me interesa. Lo dejo dividido en cuatro franjas de doble surco cada una.

    Combino (hasta ahora) lo que aprendí de mis antepasados y parientes con algunos aspectos


    Surcos cultivados
    y surcos sin cultivar.
    de la agricultura ecológica. No paso arado de vertedera (solo chisel) y a continuación surcos. Además hago rotaciones, que tengo anotadas en un papel churretoso pasa no liarme. Durante la temporada huertil, no tengo problema, recuerdo todo; pero como al año siguiente no lo tuviera anotado... me liaría muchísimo.


    La rotación es: surcos primeros  umbéliferas y patatas, surcos segundos leguminosas, terceros brasicáceas (coles, berzas, coliflores, romanescus, etc) y en el cuarto una mezcla de calabacines, pimientos, tomates, maíz para comer crudo, pepinos y alguna cosa más.

    Dejo otro surco para inventos libres.

    La ventaja de este sistema, es que primero siembro uno de cada dos surcos que corresponde a cada número de la rotación en primavera, y el segundo lo hago a principios de verano. Puede entrar con independencia por cada surco con el tractor (y eso es una gran ventaja) y me ahorro bastante trabajo mientras las plantas adyacentes no adquieren gran desarrollo.

    Así consigo trabajar menos al principio, y más durante el verano, cuando los días son largos y tengo más tiempo libre. ¡Vaya si se trabaja entonces!.

    Otra cosa que hago es plantar y sembrar al tresbolillo.
    Primeras labores de cava.
    Para poder pasar luego el cultivador con el tractorín por los surcos adyacentes y no dañar las hortalizas cuando aún son pequeñas, no planto en la cresta de los surcos; lo hago en la parte de las laderas coincidiendo en el mismo surco, dejando el de al lado libre. Razones, repito: evitar romper las plantas con las ruedas del tractor y regar solo un surco.
    Después de regar por inundación.

    Desarrollo de la hortalizas dispuestas al tresbolillo.
    Regando por inundación.

    Riego por inundación, al principio va todo perfecto, pero a medida que avanza la temporada aparecen las fugas en los surcos, y venga a cavar y a cavar, para no despilfarrar agua (cosa que me disgusta).

    
    Abonado de fondo,
    después paso el tractor

    Sí cavo, sí muevo la tierra (herejía para la horticultura de conservación). Primero hago un abonado de fondo como hacen por aquí: tiro abono en el surco y lo entierro con las surcadoras del tractor (antes de sembrar o plantar). Después, una vez establecidas las plantas, tiro abono y hago un semicavado cuando el tempero está bien (tiene humedad, pero no está pesado.

    Y así voy e iba haciendo, y de momento estaba contento, salvo por el hecho de cavar demasiado en ciertas épocas y el desperdicio en el agua que se produce a medida que avanza la temporada.

    Se daban bien las patatas (de 60 a 240 kilos, según la extensión y años), coles y familia (me duraban hasta algo después de Navidad. Guisantes y judías verdes cosechaba abundantemente (el año pasado cogí 52 kilogramos de judías verdes, tuve que congelar un tercio), pimientadas considerables, cebollas grandes (que duraban mal en la tierra por la humedad del otoño y el invierno), algunos puerros, mal las zanahorias y mal las lechugas (se me "salen" en verano enseguida, y en primavera apenas puedo atenderlas), tomates regular, calabacines para aburrir, berenjenas y pepinos pocos, algún melón. Bueno, bien para el autoconsumo temporal.
    Bancales elevados
    Pero de tanto leer a John Seymur, a Mariano Bueno, a Gaspar Caballero y a otros me quedaron ganas de probar otros sistemas (la horticultura en bancales) así como a Don Quijote hacerse caballero andante y andar por el anchuroso mundo a desfacer entuertos...

    Tiempo atrás ya hice un tímido intento, que fracasó por falta de ganas y experiencia, pero esta vez era diferente...
    Pedí al camión que me dejó en el huerto la tierra más arenosa tipo césped que me tirara algo menos de medio camión en la tierra del bosquecillo, porque tengo un canal al lado y pago por regar los frutales.

    Bancales con aspecto de "tumbas de filisteo" sobresaliendo en la hierba.

    Un mes después, como tuve que hacer unas obras con una pala excavadora, pedí que me repartiera la tierra en 5 bancalitos, de 1,2 por 2,8 metros: apenas 16 metros cuadrados de superficie. ¿Qué podría hacer esa minusculez frente a los 200 metros cuadrados de huerto?.
    Curiosidad tenía.
    Trabajando con la purridera (horca)
    Como la pala era enorme, no puedo dejarlos repartidos en la zona que me interesaba, y tuve que dejar los bancales en un lateral de la tierra. Para regarlos utilizaría los depósitos elevados.
    Quedó aquello abandonado resto de verano, otoño e invierno. Llegando Abril, recordé su existencia y me dispuse a acondicionarlo. Por el aspecto de tumbas, les llamaba mentalmente tumbas de filisteo.
    Comencé por hacer lo que recomienda John Seymur, meter las púas de la purridera (horca con púas de hierro en nuestro dialecto, yo no conocía el nombre castellano cuando era pequeño) para airear el terreno y hacer movimientos oscilatorios. A continuación sacaba las hierbas y las ponía en el compostero. 
    Hierbas al compostero
    Luego instale las mangueras con goteros para el riego. Es algo bastante penoso. Esta vez saqué tres ramales o líneas de riego por bancal conectadas entre sí y con una única llave para todo el bancal. Mis conclusiones posteriores serían que es mejor poner una llave independiente para cada línea.
    Bancales organizados, con sus goteros, tutores para tomates y judías y el pluviómetro al lado.

    Planté y sembré intentando disponer las plantas al tresbolillo. Cometí errores y también tuve aciertos que más adelante comentaré.



    Plantando con aciertos y errores...

    Después saqué el mantillo del otro compostero y aboné.
    Abono esparcido en la superficie.

    Pero no hice lo que recomiendan John Seymur y compañía. Después de extenderlo, le hice un cavado superficial. Veremos más adelante como cambié la táctica.
    A la izquierda, bancal recién cavado con una bilda de jardinería (poco esfuerzo físico), a la derecha, antes de cavar.

    Me planteé seguir unas rotaciones que dividían el huerto en cinco bancales y además rotaban entre primavera-verano, y otoño-invierno. Los bancales eran: asociación india de maíz, curcubitáceas y judías, hojas (coles, acelgas), frutos (pimientos, tomates, berenjenas), raíces (cebollas, zanahorias, puerros), voraces (patatas, melones, sandías).

    Judías recién nacidas a finales de mayo.
    En las rotaciones de otoño, sólo se usaban raíces y hojas de lo anterior, añadiéndose un bancal de lechugas y otro de leguminosas (guisantes y habas). Otro quedaba en abono verde.
    Patatas naciendo a finales de mayo.

    Lo veía difícil en principio, pero tenía curiosidad. En principio lo que me planteaba era rotar dentro del mismo bancal con momentos de coexistencia: ejemplo, pones ajos en noviembre dejando medio bancal libre, que plantas en abril. Cuando recoges el bancal en junio, plantas el resto de lo mismo que pusiste en abril para espaciar las recogidas (si es posible). Lo de hacer la sucesión estricta me parecía casi imposible en este clima, pero quien sabe...

    En las fotos que vamos a ver a continuación nos percataremos de la importancia que, a veces, tiene la casualidad.
    Junio y parte de julio, fue un sentimiento de decepción, fracaso o desengaño. El huertín en bancales elevados iba de pena... el huerto tradicional marchaba bien, como siempre, hasta que sucedió lo imprevisto...

    Veréis que no solo pongo las fotos bonitas:
    El bancal de la asociación india (calabacines, judías y maíz) iba tirando con más pena que gloria. Las judías malamente, el maíz no nacía, el calabación, pepino y calabaza apenas sobrevivían. Las lechugas intercaladas tiraban un poco...




    El bancal de las hojas iba decepcionate. Solo los repollos parecían no morir. Las lechugas agostadas o salidas (para las gallinas), las acelgas apenas tiraban...

    Las raíces (cebollas) casi secas



    Las voraces (patatas, un melón, una sandía) secas...


    Veamos lo que sucedía al tiempo en la huerta tradicional. Que tampoco atendía mucho, pues yo cuando puedo trabajar en condiciones es en julio y agosto:

    Las cosas iban mucho mejor con diferencia.
    Patatas en flor, versus patatas secas en los bancales

    Judías tirando.

    Pimientos progresando.

    Calabacines con flores y primeros frutos.

    Calabaza tirando adelante.

    ¿Sería una tontería esto de los bancales elevados?, ¿o yo hacía las cosas mal?, ¿faltaba más abono?, dudas...

    Hasta que sucedió un "milagro" (como en la película "Amadeus"), una tormenta depositó durante tres horas, 50 litros de granizo y algo de agua.
    ¡Es granizo, no nieve!. Cayó por la tarde y duró hasta la mañana siguiente.

    La huerta tradicional (y todos los cultivos de la zona de regadío del pueblo) quedaron arrasados, masacrados, reducidos a la ruina.

    Pero el mierdoso huertín de bancales, al estar en la zona del secano, apenas recibió castigo. Como me había quedado sin huerto, no me quedó mas remedio que tirar con lo que tenía si quería sacar algo.

    De modo que a grandes males, grandes remedios. Me decidí a seguir los pasos siguientes:
    1. Volver a abonar (con los restos del compostero, y con abono de oveja muy matado, del año anterior (casi mantillo). No lo cavaría (esa idea me corroía por dentro, ¡generaciones de mi familia cavando y de repente, cambíar de método!), lo dejaría tal cual, como recomiendan los conservacionistas. De uno a dos cubos de 20 litros por bancal.
    2. Tapar todos los bancales con paja, a ver si les aprovechaba mejor el riego por goteo, que estaba siendo calamitoso. Ocho cubos de 20 litros por bancal.
    3. Poner un programador (que ya tenía) para hacer los riegos a las horas más adecuadas, y no ir a abrir el grifo de los goteros cuando pudiera...

    
    Parte inferior del compostero


    Bancal de frutos después del rescate.

    Bancal de hojas.

    Vista de las "tumbas de filisteo" acolchadas con paja.

    Bancal de raíces, con las zanahorias muy atrasadas.
    Siempre hay que intentar no desanimarse, y aprender de los errores. ¿Conseguiría revertir la situación?
    La situación fue mejorando poco a poco, el riego se regularizó (y el acolchado de paja contribuyó magnificamente a mantener el tempero), y la huertina fue evolucionando en positivo.
    Todo comienza a mejorar.

    Aquí vemos como ya el bancal de judías, calabacines y maíz iba mejorando mucho. Comenzamosa a coger lechugas (protegidas por las judías trepadoras).
    De judías verdes saque 11 kilos en dos metros cuadrados, más las que dejé secar y las comemos secas.
    La mejoría fue tan clara, que aproveche un día para sacar el abono de la cuadra del caballo de mi primo.

     Y como estaba tan "cocido" (era casi mantillo) aproveché para hacer bancales entre los frutales gracias a una pequeña pala que tiene una empresa del pueblo (y que yo ignoraba), de reducidas dimensiones, de modo que podía moverse entre los árboles sin dañarlos.
     Hice seis bancales, en total unos 30-35 metros cuadrados, para usar a partir del próximo año. El sistema me empezaba a convencer después de tomar esas medidas.
    En agosto comencé a coger tomates, y aún estoy comiendo a finales de octubre.
    Poco a poco, como dije, fue mejorando la situación.




    En los bancales de la asociación india, comencé a coger judías verdes en abundancia. Al final, en un trozo de apenas 2 metros cuadrados, saque 11 kilos. Además ahora estoy cogiendo las que quedaron secas y las estamos comiendo como judías blancas. El resto de


    cultivos del bancal dió un escaso rendimiento: 7-8 lechugas, algunos calabacines, pocos pepinos, la calabaza falló, y hay un buen número de puerros plantados alrededor del bancal esperando ser sacados ahora en otoño.



    El bancal de hojas ha dado unos repollos excelentes. En algún momento les reaboné de forma superficial con un poco de gallinaza fresca, y poco a poco se fue notando.

    En lo negativo, que en un primer momento sólo puse la mitad de los goteros (13 de 25) con repollos y al lado del gotero. En el resto cometí el error de poner dos plantas por gotero y muy separadas del mismo (lechugas, acelgas, espinacas). Apenas aproveché nada. Muchas lechugas se secaron o salieron y fueron para las gallinas. Después completé el resto de goteros con berzas, que se están desarrollando ya lentamente por que las noches son frías y los días tibios en octubre.
    Aprenderemos de esto.
    En el bancal de frutos, el éxito fue total en las 11 matas de tomates, bien organizadas, atadas,



    cada una en su gotero. Hoy, a fines de octubre aún consumimos los últimos.

    Otra cosa han sido los pimientos y las berenjenas. En mi opinión ha sido el mismo error que en el anterior bancal: intentar poner dos plantas por gotero bastante separadas de los mismos. Se desarrollan poco ambas. De todas formas obtuvimos un número significativo de pimientos de freir , asar, alguna guindilla y


    algunas berenjenas. Los puerros y cebollas de los bordes se han desarrollado poco, pero ahí están.

    El bancal de raíces ha sido un éxito relativo. Las zanahorias; muy bien. Tras un desarrollo muy lento al
    principio, y tener que resembrar una parte, tendo 1-1,5 metros cuadrados de las mismas, que saco semanalmente para el uso. Las cebollas bien, pero de menor tamaño que en el sistema de surcos tradicional. Los puerros de los bordes no son muy grandes pero sirven igual.
    Aquí no acolché todo el bancal, sino los bordes, porque al principio lo hice y observé que al no recibir el sol directo las cebollas no tiraban bien (echaban hoja de forma exhuberante y poca cabeza).

    El de las voraces (patatas, melones, sandías) se recuperó. Hubo un momento en que casi se secaron. Después ¡florecieron! y tiraron adelante. Al final sólo saqué 9 kilos. Además al sacarlas compruebo que es necesario hurgar el bancal en condiciones. La sandía y el melón no se desarrollaron. Resultado regular.

    A punto de entrar en Noviembre, y después de una mala experiencia inicial, fruto en su mayor parte de mi desconomiento práctico en la materia, el método de los bancales profundos o elevados me ha convencido. Cierto es que tiene aspectos positivos y negativos, pero en mi caso quizás sea más importante lo positivo.

    
    Cebollas rodeadas por una hilera de puerros.

    En lo positivo, aunque precisa más trabajo de preparación y planificación; requiere menos esfuerzo físico. Otro aspecto interesante (que a mi me resulta práctico) es el hecho de que si pongo el acolchado, apenas cavo en mayo-junio, siendo muy fácil sacar algunas malas hierbas en julio y agosto con las manos, e innecesario en septiembre.

    Además el suelo siempre tiene tempero, el acolchado se va haciendo mantillo e incorporando al bancal, se ahorra agua.

    Puerros rodeando el bancal
    de la Asociación India
    En lo negativo. Aunque se ahorra agua, gasto bastante en mi opinión, unos 18000 litros para 16 metros cuadrados según mis cuentas. ¿Cuánto gastaríamos con el riego por inundación tradicional?.


    Salen algunas plagas que desconozcon y que encuentran su refugio en el acolchado. Ejemplo, en el bancal de hojas, las acelgas fueron masacradas por unos estraños bichos, pequeños y de aspecto metálico, que encima salían volando al intentar cogerlos. Además también atacaba a las malas hierbas (pero no a los repollos, por suerte).

    Mis conclusiones provisionales son que conviene tener el bancal descubierto durante la primavera y mientras llueva suficiente. A partir de mediados de mayo, y tras binar con la ayuda de un bieldo manual, es un buen momento para acolchar.


    Debo poner un gotero por planta. La distancia usada es de un gotero cada 33 centímetros. Se podría poner uno regulable, que se pueda abrir o cerrar en la distancia intermedia. Así podriamos combinar coles (ciclo largo) y lechugas (en los regulables, al ser de ciclo corto luego cerraríamos los goteros correspondientes). También así repartiríamos mejor el agua en caso de poner raíces (zanahorias, cebollas, puerros, ajos).

    Tengo ya instalado un depósito de 3000 litros que lleno con una bomba movida por un panel solar de 45 watios. Ya he comprobado su eficacia (consultar la entrada "Regando con el sol").


    El fin de la cosecha de tomates...

    También me parece una buena idea instalar en los bancales una jaula-tractor con las gallinas o con pollos, para que caven, coman las larvas y abonen el bancal, pues de todo ello ya han dado excelentes muestras.


    Otra idea es dividir el bancal por la mitad con un grifo. Así puedes combinar la misma rotación en dos fases, conviviendo con la anterior en una primera fase.


    Otro aspecto que me produce desconfianza y sobre el que tengo mucha ignorancia es el de ¿qué riesgos para la salud tiene el uso de mangueras de goma con los goteros para el riego?. Se ahorra agua, no se lavan apenas los nutrientes ni el mantillo, pero...

    He leído también bastantes cosas en infojardin y en la página de Felix Maocho. Hay mucha información interesante por ahí.


    Otra cosa que me gustaría hacer es probar con un jardin elevado en forma de ojo de cerradura (keyhole) en una pequeña propiedad que tengo. Ya vermos...

    Continuará... el año hortícola que viene. 









    Noviembre
    Por San Martino ajo fino

    Ya he comenzado a preparar los 6 nuevos bancales que dispuse en la zona de frutales el


    verano pasado. La superficie no es mayor de 35 metros cuadrados. Los bancales son de 1,2 por (desde) 4,5 a 5,7 metros.


    Se trabajan muy bien, es muy práctico para personas con no demasidas fuerzas, pues simplemente se trata de clavar la purridera (horca en castellano) y hacer movimientos oscilatorios.

    Después se sacan las malas hierbas del bancal y se echan al compostero, o bien primero a las gallinas, y los restos de éstas, al compostero.

    Ya he puesto 200 ajos, y 150 bulbos de cebollas para la primavera. Al principio comencé poniendo tres goteros por bancal, pero creo (vista mi experiencia del año pasado) que será más práctico por todo (manipulación de los mismos, uniformidad del riego) poner cuatro, que es lo que he acabado haciendo, pese a la foto anterior.

    Además, este sistema me permite integrar de forma muy próxima: gallinero, caseto de la huerta y huerto (además de los frutales). Se ahorran movimientos y trabajo.

    Gallinas aprovechando las hierbas sacadas del bancal...
    Ejemplo:

    1. Gallinaza del gallinero se saca cerca y luego se lleva al huerto.
    2. Agua de lavarme las manos del caseto, sirve para lavar las zanahorias, puerros, etc y después con el mismo agua limpio el cubo de basura orgánica que traigo cada día o dos días a las gallinas y los restos (restos orgánicos, tierra de las zanahorias etc y agua) los echo sobre los bancales, ahorrando agua, tierra y abonos.
    Corto repollos, pico las hojas y se las echo a las gallinas y los troncos directamente al compostero. 
    Los gatos ayudan a controlar la población de roedores. Tenemos cebollas, pepinos, zanahorias, repollo, puerros y alubias blancas tras secar las vainas en la mata.

    Los hielos aparecen toda la segunda mital de noviembre:

    
    Después de unos días de temperaturas que casi llegaron a los 20 grados, llega nuestro invierno, un mes antes, como siempre.


     
    Enero y Febrero del 2014.
     
    Más suaves que noviembre y diciembre (llegamos a -8 en noviembre y -9 en diciembre), pero muy fríos y ventosos. Llovió bastante con temperaturas bastante bajas de modo que algunas veces se tradujeron en nieve.
    Ligera nevada sobre el bancal.
    Las gallinas aprovechan la basura orgánica, el pasto y las berzas que aguantan en invierno, además cavan el terreno y lo abonan con sus deyecciones, y nos dan huevos y abono para los bancales sacado del gallinero.
     
    Los ajos comienzan a asomar...
     
    También los guisantes
     
     
    Últimas cebollas y puerros que han durado todo el invierno bastante bien sobre los bancalitos.